jueves, abril 14, 2011

Unas lágrimas para Joey


Joey Ramone era ectomórfico, según lo destacan sus biografías. Se trata de esas personas que son esbeltas, altas, con piernas y brazos largos. El tipo medía 1,98 metros, por lo que verlo desde abajo del escenario debería ser como ver un T-Rex sobre la manada de presas haciendo pogo. Su corpulencia hacía que sus movimientos fueran lentos, casi torpes, lo que quedó registrado con varias caídas en escena.

Como si fuera poco con su estampa, inventó una pose única, desafiante, en la que la base del micrófono quedaba entrelazada entre el cuero, sus brazos y sus pelos. Era el gesto combativo de ir hacia adelante, hacer el aguante de su banda. Con un pie dispuesto a avanzar.

No tuve la fortuna de haber visto en vivo a los Ramones, y mucho menos a Joey, de quien trata esta nota. Si hubiera nacido unos años antes, no lo habría dudado y en noviembre de 1994, cuando tocaron en Montevideo, hubiera estado seguro en el Palacio Peñarol gritando “Hey Ho, let’s go”.

Pero no fue así. El primer contacto con los Ramones fue en algún boliche en mi tierna adolescencia. No estoy seguro cuál fue primera, pero sí sé que las dos primeras canciones que escuché fueron I wanna be sedated y Somebody put something in my drink (una de las mejores excusas para explicar los motivos de una resaca y una de mis canciones favoritas en algunos domingos por la tarde).

Y luego, años más adelante, me prestaron el CD Ramonesmanía, la puerta de acceso a la banda de Forrest Hill, y mi entrada al punk rock. Ahí descubrí otras de mis joyas predilectas del grupo como Rock and roll radio, Sheena is a punk rocker, Rockaway beach, y muchísimos etcéteras.

En ese disco estaba también The KKK took my baby away, que en principio me parecía una divertida canción, pero con el tiempo me enteré que Joey la había escrito para Johnny Ramone, el guitarrista de la banda, quien le afanó a su chica. El KKK (Klu Klux Klan) era una ironía con la que comparaba a su compañero, reconocido conservador, totalmente contrario a la mentalidad de Joey. Por el “robo” y las diferencias ideológicas estuvieron 20 años sin hablar, pero conviviendo en la banda.

Una de las leyendas de Joey, comparables a la pisadura de pollitos de KISS o al murciélago de Ozzy, fue la que le ocurrió en noviembre de 1977 cuando el vaporizador que usaba para abrir sus cuerdas vocales le estalló en el rostro. Lo atendieron -supongo que le habrán puesto alguna pomada en la cara-, actuó y luego fue internado en un centro para quemados.

Pese a que los Ramones con los años gozaron de cierto reconocimiento internacional, Joey nunca estuvo conforme con los resultados obtenidos: “Siempre fuimos más que una banda: inspiramos a generaciones de chicos. Era mucho más que punk rock. Me gusta que haya bandas como Green Day u Offspring. Pero, al mismo tiempo, mi carrera fue una frustración tras otra. Nunca llegamos al Top 40 en EEUU a pesar de que escribimos canciones muy radiables como ‘Sheena is a punk rocker’ o ‘Rockaway Beach’. Hubo muchos obstáculos que no estaban en la música sino en la industria, en la radio o lo que sea. Mucha gente nos tenía miedo”, expresó en una entrevista.

Joey compartía la pluma con Dee Dee, el reventado de la banda que se prostituía en la “53rd and 3rd” o andaba aspirando pegamento o “Carbona”, quien escribió los temas más oscuros. Joey, por su parte, tenía un perfil más abierto y crítico, una tolerancia mayor sobre varios temas, algo que también lo enfrentaba con Johnny.

“El país está espantoso. Cuando veo CNN en los hoteles de otros países, me pregunto: ¿para qué mierda volver? Todos estos crímenes sin sentido. Después hablan de los neonazis en Alemania, pero hay más skinheads y KKK en Estados Unidos que en Berlín. Hay que tener la mente abierta. La actitud machista que hay ahora es insoportable. La gente tiene miedo de exponer sus sensibilidades, y la gente que no puede conectarse con otros está perdida”, dijo en su momento. “Johnny es conservador. Odio decir eso de Johnny, pero es verdad. Creo que hace que la banda se vea mal, pero supongo que la belleza de los Ramones es que atraen a todo el mundo. A mí me enferma que vengan skinheads a nuestros shows, aunque sea a ventilar frustraciones. Trato de ignorarlo. Me hace mal”.

Luego de que los Ramones dejaron de tocar en 1996, Joey siguió en la música, luchando contra el linfoma mientras producía su disco solista “Don’t worry about me”, linda forma de despedirse y de tratar de tranquilizar a los demás cuando todo estaba mal.

Hace 10 años, el 15 de abril de 2001, falleció. Era un domingo de Pascuas y estaba escuchando In a little while de U2. En 2002, luego de que Ramones ingresara al Hall of fame del Rock and Roll –uno de los sueños que tenía Joey y que no pudo cumplir en vida-, salió su disco con una emocionante versión de What a wonderful world, el clásico de Louis Armstrong, una canción con la que demostró que debajo de esa campera de cuero había “un cielo azul con sus nubes blancas, árboles verdes y rosas rojas , floreciendo para vos y para mí”.




lunes, marzo 21, 2011

Las otras 5 tácticas que tenía Chris Namús para ganar la pelea en los últimos 30 segundos


Por las dudas que no bastara con contratar a dos de los tres jueces de mesa, amenazar al encargado del cronómetro a que termine la pelea 30 segundos antes del final, o decirle al referee que actuara como escudo humano de Chris Namús para que la boxeadora uruguaya se quedara con la pelea del pasado sábado ante la española Loly Múñoz, el manager y los entrenadores del “Bombón asesino” tenían pensadas otras estrategias para que el título de la Federación Mundial Profesional de Boxeo (WTF?!!, no, no es la sigla) se quedara en Montevideo.

Luego de una exhaustiva investigación de Planeta Eskoria nos encontramos con el pizarrón en el que fue planificado el combate y ahí descubrimos otras cinco alternativas –además de las tres citadas en el inicio de la nota- para que la pugilista uruguaya ganara, las que iban a ser ejecutadas en los últimos 30 segundos si no pasaba lo que todos vimos boquiabiertos.

Sinceramente las estrategias no fueron muy planificadas y se trataron de adaptaciones de otros deportes aplicadas al box (acá quien escribe abre el paraguas ente una muy posible escasez creativa):

Peñarol Palace Arena: Una vieja técnica utilizada por los jugadores de Estudiantes de La Plata que consistía en echar tierra en los ojos de la rival. Para ejecutarla se necesitaba que el juez de la pelea (es el único que tiene ese titulo en Uruguay) hiciera el trabajo sucio, por lo que ya había acordado que si se llegaba a esa instancia iba a recibir un caché superior.

Tomá de este bidón Loly: Otra añeja jugarreta muy utilizada en varios deportes y/o situaciones en que uno desea “hacer mierda” a otra persona. Esta estrategia se llegó a emplear pero quien bebió del bidón equivocado fue Namús, tal como se puede apreciar luego de que tira el protector bucal y camina –tambaleante- hasta su rincón.

(Cómo verán hasta acá hay dos técnicas en las que está involucrado el doctor Carlos Salvador Bilardo, lo que demuestra que estaba un poco endemoniado el doc. Y eso que no pusimos la de los alfileres o la de “partilo al medio”, etc)

Apagá y vamos: Fuentes consultadas por Planeta Eskoria confirmaron que el asistente del manager de Chris Namús en el último round salió corriendo hacía donde esteba el interruptor de on/off de la luces del Palacio y que ya tenía el dedo pronto para apretarlo. Pero antes pasó todo lo que pasó.

Mojale (y mordele) la oreja: ¿Por qué creen que el Killer bombon tiró el protector bucal? No, no era para hacer tiempo. Era para ir y rebanarle un cacho de oreja a Loly, para peor está jodida de teclado la Chris.

Como Homero vs. Tyson: La última estrategia consistía en hacer la gran Homero Simpson en el capítulo que se dedica al box y llega a enfrentarse con Mike Tyson. La táctica de Homero consistía en aguantar los golpes hasta que su rival se cansara y abandonara. Namús la venía ejecutando a la perfección.

miércoles, febrero 09, 2011

Steven Seagal le da clases al campeón de UFC


Nunca me lo fumé a Steven Seagal, debo admitirlo. Sería por su monótono peinado, por sus películas obvias o porque siempre ganaba, no lo sé. Pero desde que lo vi en Machete, haciendo un gran papel de villano ("qué puto"), se ganó mi respeto.

El otro día, viendo una repetición de una pelea de Ultimate Fight (UFC) –debido a que mi hermano tenía el control remoto, si no jamás la hubiera mirado-, apareció Steven saludando a un luchador moreno antes de meterse en el ring con forma de corral, por las rejas.

El peleador era Anderson Silva, el brasileño que es campeón de peso medio, y que por octava vez defendía su cinturón ante un compatriota. La pelea fue un trámite para “la araña”, como lo apodan. Luego de unos minutos de estudio, le metió una patada directa al rostro que dejó en la lona al retador, mareado y fuera de combate.



Tras la contienda, Silva rápidamente dedicó el título a Seagal. He de aquí que luego, de casualidad en Google, me vengo a encontrar que el actor era entrenador del brasileño.

“Maestro de aikido y karate, el renombrado actor Steven Seagal acompañó y ayudó al campeón peso medio (84 kg) del UFC, Anderson Silva, en sus entrenamientos desde junio de 2010, cuando el brasileño se preparaba para enfrentar al americano Chael Sonen, en el UFC 117”, publicó un portal especializado en el tema.

Pero lo mejor de todo fue que Seagal, con una honestidad brutal, expresó que fue él quien le dijo a Silva que debía hacer esa patada para ganar.

"Yo le dije a Anderson que se mantuviera lejos del Vitor en los primeros dos o tres minutos. La intención era frustrarlo, para después fintar un golpe bajo y venir con una patada alto en la cabeza o en la cara. Él hizo exactamente lo que yo le dije. Estoy muy orgulloso", dijo el engominado actor.

Un crack.

domingo, febrero 06, 2011

El mundo según Iorio

Nunca escuché Almafuere, ni conozco a sus ex bandas, pero resultan interesante algunas de las reflexiones de Ricardo Iorio. Solo algunas, porque a veces se pasa para la extrema derecha en un pestañeo. No sé, vean y comenten.

miércoles, febrero 02, 2011

Top ten de grupos de Facebook sobre ómnibus


Viajar en un ómnibus del sistema de transporte capitalino en pleno verano significa un montón de sensaciones, la mayoría relacionadas con el sufrimiento y el asco. Las condiciones ganaderas en la que los pasajeros nos movilizamos por la ardiente jungla de cemento muchas veces nos hacen cambiar el estado de ánimo en cuestión de segundos, obviamente, para mal.


Luego de ver el creciente número de adeptos a los grupos de Facebook y la propagación de estas “causas”, la redacción de Planeta Eskoria confeccionó un ranking de 10 situaciones críticas en el bondi.


Como no sabemos cómo aplicarlas en la red social, las colgamos acá. Pueden subirlas y sugerirnos sus grupos.

Top 10:
"¿Bajás?". "No, toqué timbre porque estoy jugando al ring raje en el ómnibus. Corré pelotudo que ahí viene el guarda".

Únete si te lavás los dientes antes de andar en ómnibus por la mañana.

El superpoder del guarda de ómnibus: hacer mover a las masas con el sonido de una moneda golpeando contra un fierro.


El superpoder (II) de los guardas: ver espacios vacíos donde no los hay.


Join us si sos uno de los enfermitos mentales que sale corriendo para sentarte en la ventanilla ni bien alguien deja libre ese asiento.


Aplausos para la doña que pasó el billete de $20 por el radar de la tarjeta y esperó que saliera el boleto.

Unite si te asustás cuando los de Remar entran al bondi.

Yo tampoco sé por qué los de Remar se paran uno en cada punta del ómnibus.


Quiero ómnibus nuevos acorde al tamaño de los uruguayos/as, no para pigmeos.

Vieja chota!! Está al lado de la puerta de atrás y cruza todo el ómnibus lleno para bajar por
adelante.

domingo, diciembre 26, 2010

Cinco añitos de Planeta Eskoria!!


Todo empezó cinco años atrás. Eran otros tiempos. No había Adsl “libre” como ahora, era escribir, conectarse, publicar y salir. Mark Zuckerberg ya había lanzado Facebook pero estaba lejísimos de ser el monstruo que es en la actualidad.

Como todo desempleado –a punto de egresar de la facultad- sobraba el tiempo y las ganas de hacer algo. Para peor, un docente del último año nos había motivado a escribir tras un comentario positivo. También hubo gente cercana que nos dio para adelante.

Luego de autoinstruirnos en el mundo blogger –qué huevo que era modificar las plantillas para cambiar los colores, por ejemplo- arrancamos. Contamos con varios amigos en la blogósfera que nos fueron tirando piques: Lakerslife, Agustina, Inés y Vale, Vinílica, etc.

Un tema del que nunca se escribió fue por qué elegimos el nombre Planeta Eskoria. Es una canción de Ska-P que por aquel momento tocaba Deshumanizados, una banda que tenía mi hermano.

Ver el primer post hoy en día da vergüenza (por eso no vamos a poner el link). Una catarata de horrores ortográficos que muchas veces analizamos si sería bueno volver a editarlos. Pero llegamos a la conclusión de dejarlos así, tal como están, para mostrar las marcas de una época y poder ver si hubo o no una evolución.

Durante muchos períodos el blog estuvo caído, sin contenidos. Luego de conseguir un trabajo se hizo más difícil el asunto. Las ganas de escribir algo a veces se esfumaban luego de estar ocho horas tipeando en el laburo.

Pero siempre surgía algo para hacer. Alguna entrevista, algún diálogo, críticas de toques, informes -como el de las tribus urbanas floridenses, por ejemplo-, freakeadas, etc.

Con la llegada de Planeta Eskoria Blog al Facebook se abrió el espectro. Ya no es necesario escribir todo el tiempo. Con un link, un video o un comentario se puede estar actualizado todos los días. Y, algo muy importante, se registra un feedback que nos permite saber quién nos sigue, algo que hasta antes de esta etapa era imposible de saber y resultaba ser un misterio. “¿Quién carajo va a leer esto?”, era la pregunta antes de arrancar un texto.

Ya pasaron cinco años. Las cosas cambiaron pero el blog vive y lucha. Siempre va a haber algo para escribir sobre (en) el Planeta Eskoria. Gracias a todos por estar!!

Walking deads

Un día van a aparecer zombies de verdad y vamos a pensar que es gente disfrazada. Pese a que los walking deads son relativamnte lentos, va a ser muy tarde para correr…






Tengo cosas para decir

Quizás exagere un poco, pero desde hace un tiempo a la fecha he notado algunos cambios de actitud de varias personas hacía quien escribe. Gente que creía que estaba de mi lado, con la que contaba, y de la que hoy dudo de su existencia.

Quiero aclarar algunas cosas: Yo no maté a nadie, no cagué a nadie, no le debo nada a nadie y no tengo explicaciones para dar. Soy inocente y mi libertad para nada es condicional. No me miren con cara de lástima.

He dicho.

El tema del año para Planeta Eskoria

En tiempos en que el Ruso Pérez, devenido ídolo uruguayo tras su sacrificada actuación en el Mundial de Sudáfrica 2010 (a quien en PSK consideramos un efectivo jugador, ni “bueno”, ni “gran”, calificativos impensados para un “raspador”) nos invita a “cortar con tanta dulzura”, elegimos como tema del año a una empalagosa canción que habla de “sugarcubes”, “honey” y “butterflies”.

¿Por qué carajo hay que cortar con la dulzura? La verdad, no lo entendemos. ¿Se es más guapo por ser menos dulce? ¿Se tiene más huevo por ser amargo y/o ácido como el pomelo?

Volviendo a la cuestión que nos compete, la canción elegida como el mejor tema de 2010 por PSK es “From your lips”, de la banda argentina Massacre, más precisamente del disco “Sol Lucet Omnibus” ("El sol brilla para todos", en latín). El asunto es que dicho tema es de 1992, pero en PSK recién se lo descubrió este año, luego de ver al grupo en dos ocasiones, tanto en Montevideo, en La Trastienda, como en Buenos Aires, en el Pepsi Music 2010.

Como perlita se puede decir que Massacre supo tocar este tema en un programa que el amarillo periodista argentino Mauro Viale tenía a las 7:00 de la mañana, como podrán apreciar en este video.

Sin más, PSK los deja con el tema elegido.

ATENCIÓN: Los gritos de “coming back” que emite el bajista Luciano Facio (Bochi) pueden desgarrar algún músculo cardíaco.

From your lips:

Well my sun is burning in
just like a little far away
standing closer from me
you never turn me away
Butterflies are up your fingers
sugarcubes are in your mouth
honey trees are made of sweetsnes
you told we're going deep inside
The road the dust and you
makes my cry and smile
there's something else that can do
trere's something else that should try
Well you know it turned up grey
thats the colour of my fate
you know i've tryed that sweetest
taste of sweetest edge of death
you know I turned so easy
but you never got me arround so
better stay away from me.

sábado, octubre 30, 2010

Green Day en B.A. (léase “bi ei”, así rima)



Sabíamos que los tipos estaban un poco más vendidos de lo normal. Que sus últimos temas eran coreados por emos y teenagers adoradores de MTV. Pero fuimos igual. Nos arriesgamos y cruzamos el charco en una pequeña embarcación tambaleante con la ilusión de que sonaran algunos de los clásicos, los de la época en que Green Day había adoptado su nombre por fumar marihuana all day, y no los temas de la banda de ahora, que ni siquiera vendió alcohol en Buenos Aires.

Llegamos sobre las 18:30. Luego de aterrizar en la zona “de a pie” (con mucha tierra suelta) debimos caminar unos 500 metros de ida y otros 500 de vuelta para ubicarnos cerca del escenario principal. No sin antes atravesar varios controles de seguridad que aumentaban nuestra inseguridad debido a las caruchas de los encargados de cumplir esa tarea.

Así arribamos al ex Campo Deportivo de Boca Juniors. También nos dieron unos lentes 3D, de los que seguimos investigando para qué carajo eran. Vimos -muy a los lejos, en el escenario B- un poquito de Bulldog y todo lo que tocó Cadena Perpetua (por fin nos sacamos las ganas). En la periferia del lugar llamaban la atención un stand en el que se disputaba un duelo de guitarra entre gente del público y otro puesto en el que había campeonato de Guitar Hero, para los menos pro.

A las 19:30 llegó “la entrada”: Massacre, la banda catalogada por la prensa inglesa como la salvadora del Rock and Roll, según el Gordo Wallas, su cantante. Debieron bancarse varias puteadas de pendejos imberbes que querían a sus Green Day en el escenario. Como en un skate, el ex campeón argentino de ese deporte extremo piloteó la situación con grandeza y se despidió con una dedicatoria al nuevo “mártir” Mariano Ferreyra y una buena puteada –con onda- tanto para su banda como para la de Billie Joe. El escenario quedó "cussstomizado".

Luego se vino la calma antes de la tormenta. Una finísima selección musical de los de Berkeley que incluyó –si las memoria no nos falla- varios temas de The Clash, uno de Billy Idol (Dancing whit myself), John Lennon (Revolution, ¿o es de The Beatles?), otro de los Jackson 5, YMCA de los Village People!!! Ahí, en ese tema, ingresó un conejo rosado que simuló beberse dos botellas de whisky y bailó haciendo la coreo (re Pachano) de las letras de la sigla que titula dicha canción. Primera gran ovación. Luego sonó Rock and Roll Radio, de Ramones, primer pogo de la noche y la mesa quedó servida.

Green Day salió a escena bajo la intro de su último disco “Song of the century” para luego arremeter con 21st Century breakdown. Ya se había desatado la fiesta bajo una hermosa luna bonaerense que se reía en la cara de los meteorólogos que habían anunciado lluvias.

Llamó la atención que en el público había muchos padres y madres con hijas teens, muchos pebetes y, por su parte, algunos veteranos que recordaban cuando los vieron en 1997. Qué más decir del público. Era una maraña de personas, imposible moverse, había que estar con los brazos tipo golero en la foto del equipo que sale a la cancha. Caerse era la muerte.

De entrada nomás, Billie Joe Armstrong empezó a arengar al público. “I say eooo”, “i love Aryentina”, fueron algunas de sus frases repetidas hasta el cansancio a lo largo de la noche. En el primer tema subió a un niño al escenario e intentó hacerlo cantar, pero el pibe estaba sorprendido y no hizo nada.

En la quinta pieza de esta opera punk-pop-rock llegó la primera guiñada para la “old school”, según BJ: “Nice guys finish last”, gran, gran pogo, pese a que muchos novatos no se sabían el tema. #Rookies!!

El set list transcurrió con varios gestos de cariño del pequeño saltamontes, quien afirmó que el público argentino era el mejor del mundo, mejor que el de Brasil, para terminar de conquistar los corazones de las 38.000 personas allí presentes. Menos los de dos de los tres enviados uruguayos de Planeta Eskoria, porque uno de ellos –quien escribe- lleva a Argentina en su corazón y aplaudió el saludo.

Luego pasaron temas del American Idiot: Give Me Novacaine, Letterbomb, Are We the Waiting, St. Jimmy y Boulevard of Broken Dreams.

El show continuó con un cambio de bandera en el escenario. Las letras verdes del viejo logo del Dookie aparecieron en el fondo y llegó el momento esperado de la noche, las viejas canciones: Burnout, Coming Clean, Geek Stink Breath, Stuck With Me, Maria, J.A.R, Dominated Love Slave, Going To Pasalacqua, 2000 Light, Hitchin' a Ride y When I Come Around (sin palabras!).

Hubo una pausa para que la banda hiciera un medley homenaje al RnR con los temas Iron Man, Rock n Roll, Sweet Child O' Mine (pensé que era un chiste) Highway To Hell y Blitzkrieg Pop (Ramones again).

El repasó para la vieja escuela siguió con Brain Stew, Jaded y Longview. En este tema subieron dos personas del público: una mina que cantó como el orto pero le puso actitud, por lo que se vio favorecida nada menos que una de las guitarras de BJ, y un pibe que cantó muy bien y quedó en pelotas frente a Tre Cool y con el culo apuntando a la gente (Luego le hicieron una nota en la RS).

Después llegó el himno: Basket Case, el pogo más grande de la noche, y She, cuando Armstrong dijo que era el mejor show en los 22 años de carrera de la banda.

La fiesta también tuvo circo con King for a Day y todos los integrantes de la banda imitando a Elvis Presley. El enfermo de Tre Cool se robó al público con su interpretación. “Is my rockanroll girlfriend”, dijo BJ al presentarlo.

Y así se fue acercando el final. Pasó 21 Guns (meloso), Minority (aplaudido, muy. Faltaron temas del Warning!), American Idiot y Jesus of Suburbia.

En el segundo bis, Armstrong subió con su guitarra acústica y se despachó, solito, con Whatsername, Wake Me Up When September Ends y Good Riddance (Time of Your Life).

Así se fueron, en silencio, bajo una lluvia de aplausos. Fueron 35 temas en tres horas. Se habrán vendido, pero qué fiesta. El sueño cumplido. Ojalá que vuelvan pronto.



“El presidente”: Billie Joe Armstrong se postuló para presidente de la Argentina. Tras el deceso de Néstor Kirchner sus chances deben haber aumentado considerablemente.

Sin fotos: El fotógrafo y redactor de Planeta Eskoria se quedó sin fotos debido a que su cámara/celular fue pungueada en medio del recital. Al igual que su cédula de identidad, por lo que debió concurrir al Consulado para realizar los trámites. Ahí se encontró con cinco uruguayos que habían ido al toque y también habían sido víctimas de los amigos de lo ajeno.

Pergolini: El ex CQC presentó el show para las 38.000 personas ahí presentes, según su estimación.

Set list:
1. Song of The Century (intro) / 21st Century Breakdown
2. Know Your Enemy
3. East Jesus Nowhere
4. Holiday
5. Nice Guys Finish Last
6. Give Me Novacaine
7. Letterbomb
8. Are We the Waiting
9. St. Jimmy
10. Boulevard of Broken Dreams
11. Burnout
12. Coming Clean
13. Geek Stink Breath
14. Stuck With Me
15. Maria
16. J.A.R
17. Dominated Love Slave
18. Going To Pasalacqua
19. 2000 Light
20. Hitchin' a Ride
21. When I Come Around
22. Iron Man / Rock n Roll / Sweet Child O' Mine / Highway To Hell / Blitzkrieg Pop
23. Brain Stew
24. Jaded
25. Longview
26. Basket Case
27. She
28. King for a Day / Shout / Break On Through ( To The Other Side) / Satisfaction / Hey Jude
29. 21 Guns
30. Minority

Encore:
31. American Idiot
32. Jesus of Suburbia

Encore 2:
33. Whatsername
34. Wake Me Up When September Ends
35. Good Riddance ( Time of Your Life )

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